lunes, 7 de junio de 2010

Qué mierda fue eso

Yo tampoco sé.
Dejame decirte como va a ser la cosa:
1 para vos, 19 para mí.
Porque yo soy el hombre de los impuestos.
Si, el hombre de los impuestos.
Y tú no trabajas para nadie,
sólo para mí.

En el año 1966, el majestuoso álbum "Revolver" abría con esta obra maestra de George Harrison, el "Beatle callado". La canción no sólo fue la primera vez que uno de los Beatles "de menos" abría un álbum (creo que ningún tema de Richard "Ringo Starr" Starkey abrió), sino que fue la perfecta introducción a lo que probablemente sea uno de los mejores discos de los Beatles, de los '60 (década clave en el rock, a no confundir con los '70 para el rock 'n' roll), o de toda la historia.

¿Es necesaria la explicación? "Taxman" es la expresión de Harrison de la inquietud más típica de cualquier ciudadano: los impuestos son muy altos, che. El tercer Beatle (en mi opinión, al menos entre 1964-70, es Paul>John>George>Ringo>Apu) nos canta del punto de vista del odiado Impuestos Man, que nos dice alegremente cómo 1 de cada 20 (no me pregunten "de 20 qué" porque pierde la gracia) le pertenece a él, además de contarnos que la razón de existencia de, bueno, nuestra existencia, es simple y llanamente garparle.

En resumen, un excelente tema. Un ícono de la época más alta del apogeo Beatle, entre los modestos 1963-65, y empezando los gigantescos saltos al 67 ("Sgt. Pepper's", álbum sin desperdicios), 68 ("The Beatles", o "El Álbum Blanco", que es icónico pero deja qué desear), 69 ("Abbey Road", la verdadera obra final) y el culminante 70 ("Let It Be", grabado antes que "Abbey Road", es sólo el soundtrack ganador de un Oscar de una película del mismo nombre). No por nada el año 1966 es considerado uno de los años cumbres de la música, con el nacimiento del nombre "David Bowie", el "más grandes que Jesús" de Lennon, la abucheada "Judas" a Bob Dylan y la casi muerte de éste, el último concierto de los Cuatro de Liverpool (los Beatles, para aquellos distraidos), el viaje de George Harrison que cambiaría su vida (conoce a Ravi Shankar y lo vuelve medio indio), y aparece Jimi Hendrix (que moriría 4 años después).

Nada más, me duermo. Nos vemos.

2 comentarios:

Iván Ramos dijo...

Me causa gracia porque esta bien podria ser una critica de la cancion, en un diario o algo por el estilo. Congratulaciones, padre.

Anonimo de Drive my Car, quien eres?

DeMat dijo...

Aviso, el de arriba no fui yo.

Y gracias por las congratulaciones. Son bien recibidas en abondante felicidanza.